Palabras de consuelo divino

Haz todo lo que Cristo te diga y encuentra libertad

Las palabras de María en Caná siguen resonando hoy como una invitación sencilla y poderosa para cada creyente: escuchar a Jesús y cumplir sin reservas todo lo que Él nos ordena.

En las bodas de Caná, María pronunció unas palabras que siguen hablando al corazón de todo creyente: «Todo cuanto os dijere, hacedlo». Es la misma voz que en otro tiempo dirigió a los hambrientos hacia José, pero ahora nos conduce a Cristo, el único Legislador verdadero de su Iglesia y la única cabeza con autoridad espiritual. A Él debemos acudir para recibir nuestras órdenes, y a su Palabra debemos obedecer con entera confianza, descubriendo que su servicio es libertad perfecta y que la obediencia a sus mandatos encierra gran recompensa.

«Si me amáis, guardad mis mandamientos», dijo Jesús. Oh alma mía, siéntate a sus pies para aprender lo que Él quiere que hagas, y luego hazlo sin dudar y con todo el corazón. Si te manda creer, pídele fe para recibir sus preciosas promesas; si te llama a tomar tu cruz y seguirle, ve tras Él y solo tras Él; si te entrega el cáliz del dolor, responde como en Getsemaní: «Hágase tu voluntad, no la mía». Que el amor a Cristo sea el principio que impulse toda tu obediencia, pues cuando el amor mueve las ruedas del servicio, el yugo se vuelve suave, la cruz ligera y la negación de uno mismo un gozo dulce. Fija entonces los ojos en la recompensa: los obedientes comerán el fruto de paz, esperanza y gozo ahora, y en el cielo el fruto áureo del placer que hay a la diestra de Dios.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: OBEDIENCE TO CHRIST

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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