«Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.» Apocalipsis 22:17
Si hay en ti un sentido del pecado y una carencia de bendiciones espirituales, y una disposición a ser salvo por la gracia, aunque no sepas que es el poder secreto de Cristo el que te hace estar dispuesto —con todo, estando sediento y dispuesto, estás invitado. No te atormentes ni te confundas con preguntas como estas: «¿Soy elegido? ¿Tengo derecho? ¿Estoy preparado?» Más bien, ven por la invitación y toma el perdón, la paz, la justicia y toda bendición del evangelio, como dones gratuitos para los necesitados. Si alguien a punto de perecer de hambre y sed fuera invitado a un banquete, y se le asegurara que sería bien recibido, y él dudara preguntando: «¿Tengo derecho? ¿Soy digno?», ¿no parecería absurdo que así objetara, cuando sus necesidades le apremian y una mesa abundante está ante él? Los cansados, los hambrientos, los sedientos, los culpables, los indignos, los más viles, están invitados a creer en Jesús, que vino únicamente a salvar a los pecadores y les ha asegurado, en su palabra, que quienes así vengan a Él de ningún modo serán echados fuera. Jesús jamás ha echado fuera a nadie, ni te echará fuera a ti. Ve a Él y compruébalo.
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — September 30
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.