Jesús iba por todas partes haciendo el bien. No limitó sus bendiciones a una sola localidad. Buscó alcanzar a cuantas almas le fue posible. No esperó que la gente viniera a Él, sino que llevó la buena nueva hasta las puertas de cada uno. Así nos enseñó con su ejemplo que su Evangelio es para todos los hombres, y no para un lugar o un pueblo en particular. Nos enseñó también que debemos aprovechar al máximo nuestras vidas y oportunidades, esparcir las bendiciones de la gracia tan ampliamente como podamos y contar a cuantas personas sea posible las buenas nuevas del amor redentor de Dios. Él quiere que su Iglesia siga predicando el evangelio en los "pueblos vecinos" hasta que no quede ninguna ciudad que no lo haya escuchado.
Jesús estuvo en este mundo, entre otras cosas, para mostrarnos el modelo de una vida verdadera. Debemos estudiar especialmente su vida como el más elevado ejemplo de ministerio consagrado. Aquí tenemos un atisbo de la manera en que Él buscaba hacer el bien. Iba de un lugar a otro, llevando a cuanta parte pudiera llegar las bendiciones de su gracia y de su amor.
Hay algo profundamente inspirador en el cuadro que este versículo nos ofrece. Jesús parece apresurarse con afán por llegar a cuantos lugares le sea posible. Tiene el semblante y el andar de alguien que sabe que no le queda mucho tiempo de estancia, y que tiene mucho que hacer antes de partir. No quiere pasar por alto ningún pueblo, ni dejar a ninguna persona sin visitar.
Sin duda hay mucho en esta imagen que conmueve el corazón y que deberíamos imitar. Estamos en la tierra en una misión de bendición para los hombres. Tenemos algo que dar al mundo, un mensaje del Padre que entregar a sus hijos, bendiciones que esparcir sobre vidas necesitadas. En algún punto no muy lejano delante de nosotros nos espera la muerte. Lo que hemos de hacer, debemos hacerlo pronto. Debemos avanzar con prisa de uno a otro, con los dones del evangelio —amor, ayuda y consuelo— que nuestro Maestro nos ha dado para repartir.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: He Went about Doing Good
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.