Común, demasiado común es el pecado de olvidar al Espíritu Santo. Esto es locura e ingratitud. Él merece bien de nuestras manos, pues es bueno, soberanamente bueno. Como Dios, es bueno en esencia. Comparte en la triple adscripción de «Santo, santo, santo» que asciende al Jehová trino. Pureza y verdad sin mezcla, y gracia es Él.
Es bueno benévolamente, soportando tiernamente nuestra terquedad, contendiendo con nuestras voluntades rebeldes, dándonos vida desde nuestra muerte en el pecado, y luego formándonos para el cielo, como una nodriza amorosa cría a su hijo. ¡Cuán generoso, perdonador y tierno es este paciente Espíritu de Dios!
Es bueno operativamente. Todas Sus obras son buenas en el más eminente grado. Él sugiere buenos pensamientos, impulsa buenas acciones, revela buenas verdades, aplica buenas promesas, ayuda en buenas conquistas y conduce a buenos resultados. No hay bien espiritual en todo el mundo del que Él no sea autor y sustentador; y el mismo cielo deberá al Espíritu la perfecta integridad de sus habitantes redimidos.
Es bueno en su oficio; ya sea como Consolador, Instructor, Guía, Santificador, Vivificador o Intercesor, cumple bien su ministerio, y cada obra está llena del mayor bien para la iglesia de Dios. Quienes se rinden a Sus influencias se vuelven buenos; quienes obedecen Sus impulsos hacen el bien; quienes viven bajo Su poder reciben bien. Actuemos, pues, hacia una persona tan buena según los dictados de la gratitud. Reverenciemos Su persona y adorémosle como Dios sobre todas las cosas, bendito para siempre. Reconozcamos Su poder y nuestra necesidad de Él esperando en Él en todas nuestras santas empresas; busquemos hora tras hora Su ayuda y nunca le contristemos; y hablemos de Su alabanza siempre que se presente la ocasión. La iglesia nunca prosperará hasta que crea con más reverencia en el Espíritu Santo. Él es tan bueno y bondadoso, que es verdaderamente triste que sea contristado por nuestros desprecios y negligencias.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: February 16 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.