Comentario Devocional y Práctico

La caridad, gracia eterna que supera a los dones, la fe y la esperanza

La caridad perdura como la eternidad; en el cielo la fe se consumará en la visión y la esperanza en el gozo, y allí el amor alcanzará su perfección.

La caridad ha de preferirse mucho a los dones en los que los corintios se gloriaban. Por su mayor duración. Es una gracia, perdurable como la eternidad. El estado presente es un estado de niñez, el futuro el de madurez. Tal es la diferencia entre la tierra y el cielo. ¡Qué conceptos tan limitados, qué nociones tan confusas de las cosas tienen los niños comparados con los hombres hechos! Así pensaremos de los dones más estimados de este mundo cuando lleguemos al cielo. Todas las cosas son oscuras y confusas ahora, comparadas con lo que serán aquíafter. Solo pueden verse como por el reflejo en un espejo, o en la descripción de un enigma; pero después nuestro conocimiento será libre de toda oscuridad y error. Es solo la luz del cielo la que quitará todas las nubes y tinieblas que esconden de nosotros el rostro de Dios. Para resumir las excelencias de la caridad, se la prefiere no solo a los dones, sino a otras gracias, a la fe y a la esperanza. La fe se fija en la revelación divina, y asiente a ella, apoyándose en el Redentor divino. La esperanza se aferra a la dicha futura, y la aguarda; pero en el cielo, la fe será absorbida en la visión real, y la esperanza en el goce. No hay lugar para creer y esperar, cuando vemos y disfrutamos. Pero allí, el amor será llevado a la perfección. Allí amaremos perfectamente a Dios. Y allí nos amaremos perfectamente los unos a los otros. ¡Estado bendito! ¡Cuánto supera al mejor de los de abajo! Dios es amor, 1Jn 4:8, 16. Donde Dios ha de verse tal cual es, y cara a cara, allí la caridad está en su mayor altura; solo allí será perfeccionada.

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — 1 Corinthians 13:8-13

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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