Comentario Devocional y Práctico

La cena del Señor y la comunión: no se puede compartir la mesa de Cristo y la de los ídolos

Pablo muestra que participar de la cena del Señor expresa comunión con Cristo, y que comer de sacrificios paganos equivale a tener comunión con los ídolos: ambas comuniones no pueden sostenerse a la vez sin provocar a Dios.

¿Acaso no mostraba la participación en la cena del Señor una profesión de fe en Cristo crucificado y de adoradora gratitud hacia él por su salvación? Los cristianos, por esta ordenanza y la fe en ella profesada, estaban unidos como los granos de trigo en un solo pan, o como los miembros del cuerpo humano, puesto que todos estaban unidos a Cristo y tenían comunión con él y entre sí. Esto se confirma desde el culto y las costumbres judías en el sacrificio. El apóstol aplica esto a los banquetes con idólatras. Comer alimentos como parte de un sacrificio pagano era adorar al ídolo al que estaban ofrecidos y tener comunión o comunión con él; así como el que come la cena del Señor es considerado partícipe del sacrificio cristiano, o como quienes comían los sacrificios judíos participaban de lo que se ofrecía en su altar. Era negar el cristianismo; pues la comunión con Cristo y la comunión con los demonios nunca podían tenerse a la vez. Si los cristianos se aventuran en lugares y se unen a sacrificios a los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la soberbia de la vida, provocarán a Dios.

Todo cuanto hagamos sea para la gloria de Dios y sin ofensa a las conciencias de los demás

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — 1 Corinthians 10:15-22

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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