Todo el valor y la eficacia de la sangre expiatoria provienen única y enteramente de la dignidad de la persona que la derrama. Si Cristo no es absoluta y verdaderamente lo que la palabra de Dios declara y lo que Él mismo profesa ser, el verdadero Dios, entonces su expiación sería del todo inútil para el gran fin de satisfacer la justicia divina en un sacrificio completo por el pecado. Este punto es de la mayor solemnidad: es la clave del arco que sostiene y une toda la gran estructura.
Nuestro examen de las pretensiones de Cristo a la deidad propia no puede ser demasiado riguroso. Jesús mismo invita a la investigación. Mientras anduvo en la tierra anunció y probó su deidad por todos los medios: «Yo y el Padre uno somos»; «Antes que Abraham fuese, yo soy»; «He salido del Padre y he venido al mundo». Y la confirmó con sus obras: «Las obras que el Padre me dio que cumpla, ellas dan testimonio de mí». Nuestro Señor veía y sentía la importancia de una fe plena en su deidad; sabía que, si el cimiento no se asentaba profundo y ancho en esta verdad, ninguna estructura, por espléndida en su forma, sobreviviría al vendaval que barrerá todo refugio de mentira.
Para el alma creyente, ¿qué hay más alentador que la convicción firme de que quien llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero era Dios en nuestra naturaleza? Que nuestro fiador y sustituto era Jehová mismo, Dios manifestado en carne; que, como Dios, se encarnó; como Dios, obedeció; y como Dios-hombre, sufrió la pena. Qué visión tan profunda del pecado nos da este hecho, y qué visión tan sublime de su expiación. Pide, lector, que el Espíritu eterno te afiance en esta verdad: es una verdad con la cual podemos vivir, y sin la cual no podemos morir. Si a veces tu fe vacila, no te hundes en el desaliento; mira de nuevo a la cruz y a la sangre expiatoria, y la fe en aquel cuya palabra calmó las olas y cuya mirada derribó a los soldados te dará la victoria.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Evening Thoughts - August 3
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.