Pensamientos vespertinos

La oración verdadera es el pulso del alma renovada

La oración es el pulso espiritual del alma: cuando decae su espíritu, la vida se enfría. El creyente debe examinar si ha trocado la forma por la viva comunión con Dios.

La oración es el pulso espiritual del alma renovada; su latido indica el estado sano o enfermo del creyente. Así como el médico juzga la salud del cuerpo por el pulso, nosotros juzgamos la salud espiritual del alma delante de Dios por la estima en que el creyente tiene la oración. Si el alma está sana y creciente, la oración será vigorosa, viva, espiritual y constante; pero si el corazón vaga, el amor se enfría y la fe decae, el espíritu y el hábito de orar lo delatarán enseguida.

El espíritu de oración puede decaer sin que el creyente lo perciba de inmediato. La forma y el hábito pueden continuar por un tiempo, pero el espíritu se ha evaporado y todo es frialdad y desmayo, casi la rigidez misma de la muerte. Mas ¿de qué vale el hábito de orar sin el espíritu de orar? Lo mismo que este planeta sin el sol o el cuerpo sin el alma: una forma fría y sin vida. Dios no mira la rígida observancia externa, ni la elocuencia, ni la riqueza de imágenes. Un hombre puede no hallar palabras para expresar su emoción, y el lenguaje faltarle por completo, y sin embargo el espíritu de oración arder en su pecho: esa lengua verdadera llega al oído y al corazón de Dios. Examina tus oraciones y comprueba que no has cambiado la forma fría por el espíritu encendido.

La oración verdadera es el respirar del Espíritu de Dios en el corazón: ¿la tienes? Es comunión con Dios: ¿conoces lo que eso es? Es quebrantamiento, contrición, confesión, muchas veces nacidos de un sentido abrumador de su bondad y de su amor derramado en el corazón. Conviene buscar y remover también lo que estorba la oración: el pecado no sometido, la mundanalidad, las conversaciones frívolas y el trato frecuente con los tibios. Ten por dañino todo lo que merma tu devoción, abrevia la hora de oración y apaga el filo de su gozo santo.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - August 2

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura