La fe triunfa en la prueba. Cuando la razón es arrojada al calabozo interior, con los pies sujetos en el cepo, la fe hace resonar las paredes de la mazmorra con sus alegres notas mientras exclama: "Cantaré de la misericordia y del juicio. A ti, oh Señor, cantaré." La fe arranca la máscara negra del rostro de la tribulación y descubre al ángel que hay debajo. La fe levanta los ojos hacia la nube y ve que "está preñada de misericordia y ha de romper en bendiciones sobre su cabeza."
Hay un tema para el cántico aun en los juicios de Dios hacia nosotros. Porque, en primer lugar, la prueba no es tan pesada como podría haber sido. Además, la aflicción no es tan severa como merecíamos llevar. Además, nuestra angustia no es tan aplastante como la carga que otros tienen que llevar. La fe ve que en su peor dolor no hay nada penal; no hay ni una gota de la ira de Dios en él; todo es enviado en amor. La fe discerne el amor resplandeciendo como una joya sobre el pecho de un Dios airado. La fe dice de su pesar: "Esta es una insignia de honor, pues el hijo debe sentir la vara"; y entonces canta del dulce fruto de sus tristezas, porque le producen bien espiritual. "Y más aún," dice la fe, "estas leves aflicciones, que son momentáneas, nos producen un sobremanera excelso y eterno peso de gloria." Así la fe cabalga sobre el corcel negro, conquistando y para conquistar, pisoteando la razón carnal y el sentido de la carne, y entonando notas de victoria en lo más recio de la batalla.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: September 12 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.