La fe es «el pie del alma», con el cual puede marchar por el camino de los mandamientos. El amor puede hacer que los pies se muevan con mayor presteza; pero la fe es el pie que lleva al alma. La fe es el aceite que permite a las ruedas de la santa devoción y de la piedad sincera moverse con suavidad. Sin fe, las ruedas son quitadas del carro, y nos arrastramos pesadamente. Con fe puedo hacer todas las cosas; sin fe no tendré ni la inclinación ni el poder para hacer nada en el servicio de Dios. Si quieres hallar a los hombres que mejor sirven a Dios, has de buscar a los hombres de mayor fe.
La poca fe salvará a un hombre, pero la poca fe no puede hacer grandes cosas para Dios. El pobre «Poca-fe» no habría podido luchar contra «Apolión»; para eso se necesitaba a «Cristiano». El pobre «Poca-fe» no habría podido matar al «Gigante Desesperación»; ¡se requería el brazo de «Gran-corazón» para derribar a aquel monstruo! La poca fe irá al cielo con toda certeza, pero a menudo ha de esconderse en una nuez, y con frecuencia pierde todo excepto sus joyas. La poca fe dice: «Es un camino áspero, sembrado de espinas agudas y lleno de peligros; ¡tengo miedo de ir!» Pero la «gran fe» recuerda la promesa: «Tu zapato será de hierro y de bronce; como tus días, así será tu fuerza», y así se aventura con osadía. La poca fe se queda desalentada, mezclando sus lágrimas con la corriente; pero la gran fe canta: «No temas, porque yo te redimí. Te llamé por tu nombre; ¡mío eres! Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti. Porque yo soy el Señor, tu Dios, el Santo de Israel, tu Salvador», y atraviesa el arroyo al instante.
¿Quieres estar cómodo y feliz? ¿Quieres disfrutar tu religión? ¿Quieres tener la religión del gozo, y no la del desaliento? Entonces «ten fe en Dios». Si amas las tinieblas y te conformas con habitar en la sombra y la miseria, entonces conténtate con la poca fe; pero si amas la luz del sol y quieres entonar cánticos de júbilo, codicia con ahínco este don excelente: la «gran fe».
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: March 7 — Morning
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.