Porciones diarias

La fe que persevera con paciencia hereda las promesas

El Señor obra por gradaciones y prueba cada paso de la fe con dificultades, distinguiendo así la fe de los escogidos de la que se desvanece en la tentación.

La paciencia es necesaria para probar la autenticidad y la realidad de la fe. El Señor, por lo general —puedo decir invariablemente—, no realiza sus propósitos de una vez. Suele obrar, casi invariablemente, por gradaciones. ¿No es así en la creación? ¿Vemos la encina alzarse con todas sus proporciones gigantescas en un solo día? ¿No se confía una pequeña bellota a la tierra, y la encina gigante cuyos enormes miembros admiramos no es el crecimiento de un siglo? Los hombres y las mujeres crecen durante años hasta alcanzar su plena estatura.

De manera semejante es espiritualmente. «El que cree no se apresurará». La fe en el alma es por lo general de crecimiento lento, pues el Señor cuida de que cada paso en el camino sea probado por las perplejidades y dificultades que lo rodean. Y ha dispuesto esto para que sea un medio de distinguir la fe de los escogidos de Dios de la fe de aquellos que tienen nombre de vivir mientras están muertos. Estos apostatan y se apartan de la fe. Como los oidores de terreno pedregoso, creen por un tiempo, pero en la tentación caen. Los diversos obstáculos de la naturaleza, el sentido y la razón, el pecado, el diablo y el mundo se apoderan de ellos; así vuelven atrás, a menudo abandonan toda profesión de religión y mueren en sus pecados. Pero el pueblo del Señor no puede morir así. Su fe es de naturaleza duradera, porque lo que Dios hace lo hace para siempre. Así su fe resiste toda tempestad y perdura eternamente.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: January 6

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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