Pensamientos vespertinos

La fe que vence al mundo desde la cruz de Cristo

La fe, don del Espíritu en el alma, conduce al creyente a la cruz de Jesús y allí le da la victoria sobre el mundo, sus tentaciones y su vana gloria.

La victoria sobre el mundo es la prueba más clara de que somos nacidos de Dios. Aquello que logra someter al mundo no puede ser nada humano ni carnal, pues la carne no tiene poder sobre sí misma y el mundo jamás se opone a su propio dominio. La gracia que conquista es la fe, ese don de Dios obrado por el Espíritu eterno en el alma. Quien posee esta fe es nacido de Dios, y el instrumento por el cual vence al mundo es precisamente esa fe que cree que Jesús es el Hijo de Dios.

Y ¿de qué modo la fe vence al mundo? Llevando al creyente a la cruz de Jesús. La fe verdadera se ocupa siempre de su gran objeto, Cristo; acude a Él en el conflicto, cuando es perseguido, en su debilidad y en su angustia más profunda, y apoyándose en Él obtiene siempre la victoria. De los mártires se ha escrito que vencieron por la sangre del Cordero, y Pablo confiesa no gloriarse sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo le fue crucificado y él al mundo. Es la fe en Cristo la que nos da la victoria, pues sin auxilio sobrenatural jamás podría el creyente resistir las mil tentaciones de placer, ambición, riqueza, falsa religión y vano brillo que el mundo despliega para seducirlo.

Lector, ¿has obtenido tú la victoria sobre el mundo, o ha sido el mundo quien te ha vencido a ti? De las dos cosas, una es cierta: o guerreas contra el mundo o eres su víctima pasiva; o eres nacido de Dios y has vencido al mundo, o permaneces sin regenerar y el mundo te ha vencido. No se puede amar a Dios y al mundo al mismo tiempo. El mero nombre, la lámpara vacía, el ropaje exterior, nada aprovecharán a la hora de morir. Si el mundo no ha sido echado de tu corazón, si no has sido crucificado para él, el amor de Dios no habita en ti, y sin ese amor eres aún un extraño al nuevo nacimiento.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - May 24

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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