La condición de la que el hombre renovado pasa es la de muerte. Este era su estado adámico, o natural. El pecador está muerto por la ley; la maldición pesa sobre él y la condenación lo aguarda; más aún, ya está condenado. Así como en estado de gracia el cielo comienza aquí abajo, en estado de naturaleza el infierno comienza aquí abajo. La gracia es el principio de la gloria, y la naturaleza el principio de la condenación. Pero el creyente en Jesús es uno que ha pasado de muerte a vida. El Espíritu de Dios ha soplado en él el aliento de vida, y se ha convertido en alma viviente. ¡Cuán asombrosa es esta verdad! Vemos en qué vida nueva y santa ha entrado el pecador creyente. Abandonando para siempre la vida baja de los sentidos, comienza ahora la vida exaltada que todo creyente vive: la vida de fe en el Hijo de Dios.
¡Y qué vida es la de comunión con Dios, que brota de su vida de unidad con Cristo! El creyente mantiene comunión con la vida esencial, con la santidad esencial, con el amor esencial. El santo respirar de su alma es el trato de Cristo aquí abajo con el Padre allá arriba: es la única vida en el cielo y en la tierra. ¿Qué es para ti, lector mío, la oración? ¿Es comunión? ¿Es trato? ¿Te sale Dios al encuentro y te abre su corazón? Apenas llega la tristeza, ¿la llevas al corazón del Señor? Apenas sobreviene el cuidado agobiante, ¿lo llevas al brazo del Señor? Apenas se nubla la conciencia, ¿la llevas a la sangre del Señor? Cuando se levanta la corrupción interior, ¿la llevas a la gracia del Señor? Esto, amado, es la vida de fe. No te engañes acerca de la naturaleza de la oración. La verdadera oración nunca es más elocuente y prevalente que cuando se exhala en deseos reales, anhelos ardientes y geminos inefables. Suspiros, palabras y lágrimas, nacidos de un corazón humilde y contrito, tienen una voz más poderosa que la elocuencia más sublime. ¡Oh, ser llevado por el Espíritu a conocer más perfectamente la naturaleza y el poder de la oración, porque este es el gran testimonio de nuestra vida espiritual: «He aquí él ora».
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Evening Thoughts - May 23
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.