El camino para ascender a lugares más altos es ser fieles donde estamos. A menos que hagamos bien las cosas pequeñas que Dios nos da que hacer, no nos confiará cosas mayores. El hombre que fue fiel y diligente en el uso de sus dos talentos vio que los dos se convertían en cuatro, y se encontró encargado también de nuevas responsabilidades. La promesa aquí era que, si este buen sacerdote andaba en los caminos de Dios y guardaba su encargo, tendría influencia y poder en la casa de Dios y estaría entre los ángeles.
Esto último es una promesa notable. Parece significar que aun en la tierra, los que son fieles en las cosas santas tendrán comunión con los ángeles. Quizá no sean conscientes de la compañía en medio de la cual se hallan, pero en realidad trabajan junto a seres espirituales de manera continua mientras sirven a Dios.
Y los que sirven a Dios fiel y diligentemente en las cosas santas en este mundo serán recibidos en la buena comunión de los ángeles en el otro mundo. La lección, sin embargo, es que la fidelidad en los deberes comunes de los días que pasan es lo único verdadero de la vida para nosotros. Si vivimos así, Dios nos llevará paso a paso, aun a un servicio más amplio y una mayor utilidad, conforme nos halle dispuestos. No necesitamos preocuparnos por nuestro ascenso; el único ascenso real es el que viene por la fidelidad.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - December 11
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.