Comentario Devocional y Práctico

La indiferencia de Gallio: una advertencia para nuestro corazón

Gallio desdeñó las cuestiones de la ley y la religión de Dios, y quien ve el sufrimiento del pueblo de Dios sin compadecerse ni orar por ellos participa del mismo espíritu.

Pablo estaba a punto de mostrar que no enseñaba a los hombres a adorar a Dios contra la ley; pero el juez no permitió que los judíos le quejaran de lo que no era de su incumbencia. En Gallio estuvo acertado el dejar a los judíos a sí mismos en los asuntos relativos a su religión, pero no permitirles que, con ese pretexto, persiguieran a otro. Pero fue propio de él hablar con ligereza de una ley y de una religión que podría haber conocido como de Dios, y con las cuales debería haberse familiarizado. De qué manera ha de ser adorado Dios, si Jesús es el Mesías, y si el evangelio es una revelación divina, no son cuestiones de palabras y nombres; son cuestiones de suma importancia. Gallio habló como si se jactara de su ignorancia de las Escrituras, como si la ley de Dios estuviera por debajo de su atención. Gallio no se cuidaba de ninguna de estas cosas. Si no le importaban los agravios de los malos hombres, era digno de elogio; pero si no se preocupaba por los abusos cometidos contra los buenos hombres, su indiferencia era llevada demasiado lejos. Y los que ven y oyen de los sufrimientos del pueblo de Dios, y no sienten con ellos ni se cuidan de ellos, los que no los compadecen ni oran por ellos, son del mismo espíritu que Gallio, que no se cuidaba de ninguna de estas cosas.

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Acts 18:12-17

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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