En cuanto Pablo veía que no trabajaba en vano, seguía trabajando. Nuestros tiempos están en la mano de Dios; nosotros proponemos, pero él dispone; por tanto debemos hacer todas las promesas con sumisión a la voluntad de Dios; no solo si la providencia lo permite, sino si Dios no dirige de otro modo nuestros pasos. Es un refrigerio muy grato para un ministro fiel gozar por algún tiempo de la compañía de sus hermanos. Los discípulos están rodeados de flaqueza; los ministros deben hacer cuanto puedan para fortalecerlos, dirigiéndolos a Cristo, que es su Fortaleza. Busquemos con diligencia, en nuestros respectivos lugares, promover la causa de Cristo, formando los planes que nos parezcan más convenientes, pero confiando en el Señor para que los lleve a cabo si lo juzga bueno.
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Acts 18:18-23
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.