El relato del varonil valor y la maravillosa liberación de los tres santos niños, o más bien campeones, está bien calculado para despertar en las mentes de los creyentes firmeza y constancia en sostener la verdad frente a la tiranía y en las mismas fauces de la muerte. Que los cristianos jóvenes aprendan especialmente de su ejemplo, tanto en los asuntos de fe en la religión como en los de rectitud en los negocios, a no sacrificar jamás sus conciencias. Pierde todo antes que perder tu integridad, y cuando todo lo demás se haya ido, retén aún una conciencia limpia como la joya más rara que pueda adornar el pecho de un mortal.
No te guíes por la luz fatua de la conveniencia, sino por la estrella polar de la autoridad divina. Sigue lo recto a toda costa. Cuando no veas ventaja presente, camina por fe y no por vista. Honra a Dios confiando en Él cuando se trate de perder por causa del principio. ¡Ve si Él te quedará debiendo! ¡Mira si no aun en esta vida Él no prueba Su Palabra, que "la piedad, con contentamiento, es gran ganancia", y que los que "buscan primeramente el reino de Dios y su justicia, todas estas cosas les serán añadidas"!
Si aconteciere que, en la providencia de Dios, salgas perdiendo por causa de la conciencia, hallarás que si el Señor no te paga en la plata de la prosperidad terrenal, cumplirá su promesa en el oro del gozo espiritual. Recuerda que la vida del hombre no consiste en la abundancia de lo que posee. Ser una persona de integridad, tener un corazón sin ofensa, contar con el favor y la sonrisa de Dios, son riquezas mayores de las que podrían producir las minas de Ofir o ganar el tráfico de Tiro. "Mejor es la cena de hierbas donde hay amor, que el buey gordo y con él el odio." Una onza de paz del alma vale más que una tonelada de oro.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: June 24 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.