«Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo.» Filipenses 2:3
El propósito de este pasaje es hacer valer las instrucciones de reprimir toda consideración egoísta de nuestros propios derechos, intereses y dignidad, y, en el ejercicio de una amable y condescendiente solicitud por el bienestar de los demás, renunciar en favor de ellos a lo que podríamos reclamar para nosotros.
La disposición que el apóstol ordena es esa especie particular de virtud cristiana que consiste en una humildad mansa y una condescendencia benévola con el fin de promover el consuelo y los intereses de nuestros hermanos cristianos.
Y porque esta es la lección más difícil que nuestros corazones orgullosos y egoístas tienen que aprender en la escuela de Cristo, él la hace valer por el poder del ejemplo más convincente y espléndido que contiene el universo: el de nuestro Señor Jesús, en su extraordinaria condescendencia y su profunda humildad.
Fuente y atribución
Autor original: John Angell James
Título original: The most difficult lesson
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Angell James, publicado originalmente en Grace Gems.