Comentario Devocional y Práctico

La luz de Dios llena la ciudad celestial

La gloria de Dios ilumina la ciudad celestial; nada inmundo puede entrar, lo que nos mueve a buscar la santidad en el temor del Señor.

La comunión perfecta y directa con Dios suplirá más que abundantemente el lugar de las instituciones del evangelio. ¿Y qué palabras pueden expresar con mayor plenitud la unión y la co-igualdad del Hijo con el Padre en la Deidad? ¡Qué mundo tan lúgubre sería este si no fuera por la luz del sol! ¿Qué hay en el Cielo que ocupe su lugar? La gloria de Dios ilumina aquella ciudad, y el Cordero es su luz. Dios en Cristo será una fuente eterna de conocimiento y de gozo para los santos en el Cielo. Allí no hay noche, por tanto no hay necesidad de cerrar las puertas; todo está en paz y seguro. Todo ello nos muestra que debemos ser llevados cada vez más a pensar en el Cielo como lleno de la gloria de Dios e iluminado por la presencia del Señor Jesucristo. Nada pecaminoso ni inmundo, idólatra, ni falso y engañoso, puede entrar. Todos los habitantes son hechos perfectos en santidad. Ahora los santos sienten una triste mezcla de corrupción, que los estorba en el servicio de Dios e interrumpe su comunión con él; pero, al entrar en el lugar santísimo, son lavados en el lavacro de la sangre de Cristo y presentados al Padre sin mancha. Ninguno de los que obran abominaciones es admitido en el Cielo. Está libre de hipócritas, de los que fabrican mentiras. Puesto que nada inmundo puede entrar en el Cielo, seamos estimulados por estos vislumbres de las cosas celestiales a emplear toda diligencia y a perfeccionar la santidad en el temor de Dios.

Capítulo 22

Una descripción del estado celestial, bajo las figuras del agua y del árbol de la vida, y del trono de Dios y del Cordero

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Revelation 21:22-27

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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