Juan el Bautista vino para dar testimonio acerca de Jesús. Nada muestra con mayor claridad las tinieblas de la mente humana que el hecho de que, cuando la Luz hubo aparecido, se necesitara un testigo que llamara la atención hacia ella.
Cristo era la Luz verdadera; aquella gran Luz que merece ser llamada así. Por su Espíritu y su gracia él ilumina a todos los que son iluminados para salvación; y los que no son iluminados por él perecen en tinieblas. Cristo estaba en el mundo cuando tomó sobre sí nuestra naturaleza y habitó entre nosotros. El Hijo del Altísimo estuvo aquí, en este mundo inferior. Él estaba en el mundo, pero no era del mundo. Vino a salvar a un mundo perdido, porque era un mundo de su propia hechura. Sin embargo, el mundo no le conoció.
Cuando venga como Juez, el mundo le conocerá. Muchos dicen ser de Cristo, y sin embargo no le reciben, porque no quieren separarse de sus pecados ni permitir que él reine sobre ellos. Todos los hijos de Dios nacen de nuevo. Este nuevo nacimiento se realiza por medio de la palabra de Dios como instrumento, 1 Pedro 1:23, y por el Espíritu de Dios como Autor. Por su presencia divina, Cristo siempre estuvo en el mundo. Pero ahora que había venido la plenitud del tiempo, él fue, de otra manera, Dios manifestado en la carne.
Pero observemos los destellos de su gloria divina, que traspasaban este velo de carne. Los hombres descubren sus debilidades ante quienes más trato tienen con ellos, pero no era así con Cristo; quienes más intimidad tenían con él, más vieron de su gloria. Aunque estaba en forma de siervo en cuanto a las circunstancias externas, sin embargo, en cuanto a las gracias, su forma era semejante a la del Hijo de Dios. Su gloria divina apareció en la santidad de su doctrina y en sus milagros. Estaba lleno de gracia, plenamente aceptable a su Padre, y por tanto capacitado para interceder por nosotros; y lleno de verdad, plenamente consciente de las cosas que había de revelar.
El testimonio de Juan el Bautista acerca de Jesús (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — John 1:6-14
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.