Mañana y noche

La nobleza del nuevo nacimiento: vivir a la altura del creyente

Pedro funda el mandamiento del amor fraterno en la nobleza del nuevo nacimiento, y llama a los creyentes a vivir conforme a su dignidad regia y sacerdotal.

Pedro exhortó con gran insistencia a los santos esparcidos a que se amaran mutuamente "con un corazón puro, intensamente", y sabiamente tomó su argumento, no de la ley, ni de la naturaleza, ni de la filosofía, sino de aquella naturaleza alta y divina que Dios ha implantado en Su pueblo. Así como algún prudente tutor de príncipes se esforzaría por engendrar y fomentar en ellos un espíritu regio y un comportamiento digno, hallando argumentos en su posición y su linaje, así, mirando al pueblo de Dios como herederos de gloria, príncipes de la sangre real, descendientes del Rey de reyes, la más verdadera y antigua aristocracia de la tierra, Pedro les dice: "Velad por amaros los unos a los otros, a causa de vuestro noble nacimiento, habiendo nacido de simiente incorruptible; a causa de vuestro linaje, siendo descendientes de Dios, el Creador de todas las cosas; y a causa de vuestro destino inmortal, pues nunca pasaréis, aunque la gloria de la carne se marchite y aun su existencia cese."

Sería bueno que, en espíritu de humildad, reconociéramos la verdadera dignidad de nuestra naturaleza regenerada y viviéramos conforme a ella. ¿Qué es un cristiano? Si lo comparas con un rey, añade santidad sacerdotal a la dignidad real. La realeza del rey suele residir solo en su corona, pero en el cristiano está infundida en lo más íntimo de su naturaleza. Está tanto por encima de sus semejantes por su nuevo nacimiento, como el hombre lo está por encima de la bestia que perece. Ciertamente debe comportarse, en todos sus tratos, como quien no es de la multitud, sino escogido del mundo, distinguido por la gracia soberana, escrito entre "pueblo adquirido por Dios", y que por tanto no puede arrastrarse en el polvo como los demás, ni vivir según el estilo de los ciudadanos del mundo. Que la dignidad de vuestra naturaleza y el esplendor de vuestras esperanzas, oh creyentes en Cristo, os constriñan a aferraros a la santidad y a evitar aun la apariencia del mal.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: May 4 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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