La paciencia es una gran lección que conviene aprender. Toda escuela en que pueda aprenderse es buena, y la lección difícilmente puede ser demasiado costosa. Pocas cosas significan tanto en la vida como la paciencia. Muchas personas arruinan las mejores esperanzas de su vida por falta de ella. Ser impaciente en ciertas condiciones es perderlo todo; ser paciente, saber guardar quieto y sereno el ánimo ante lo que nos prueba, es ganarlo todo. Así la paciencia se vuelve la llave misma del éxito en el vivir. Ciertamente vale la pena aprender esta lección.
La paciencia se aprende con frecuencia en la escuela del sufrimiento. Allí se nos entrena para resistir; no para clamar en la hora de la angustia, sino para cantar en ella. Cuenta Richter aquel pajarillo encerrado en la oscuridad para aprender nuevos cantos, que luego entona a la luz. Muchos cristianos son llevados a la oscuridad y guardados allí un tiempo mientras se les enseñan los cantos de la paciencia. Miramos a las personas pacientes con admiración, sin saber lo que les ha costado obtener esta perla de las gracias.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - August 19
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.