Es por la Palabra que el alma en primer lugar es limpiada. Es por la Palabra que el alma es engendrada de nuevo para vida eterna. Es también por la Palabra aplicada al corazón que el bendito Espíritu mantiene de vez en cuando viva la comunión con el Señor Jesucristo. ¿No es así en la experiencia vital? Algún pasaje de la Escritura cae en el alma, alguna promesa entra tibia al corazón, y al venir se abre camino. Entra en el corazón, quebranta los sentimientos, derrite el alma y atrae la fe viva a fluir hacia el «todo amado» y centrarse solo en él.
Hay muchos tiempos y sazones en que la Palabra de Dios es para nosotros letra muerta; no vemos ni sentimos dulzura en ella. Pero hay otros tiempos, por misericordia, en que la Palabra de Dios se nos vuelve dulce y preciosa; cuando podemos decir con el profeta: «Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón». Cuando esto se siente, el efecto seguro es traer el alma a comunión con el Señor Jesús, que es la verdadera Palabra de Dios, el cual se vale de la palabra escrita para atraernos cerca de sí.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: February 20
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.