Un Tesoro Dorado para los Hijos de Dios

La perla de gran precio: el inestimable valor de Cristo

Cristo es la perla de gran precio; quien lo halla renuncia a todo para poseerlo y se enriquece para siempre con el tesoro inagotable del evangelio.

"El reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas; que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró." Mateo 13:45-46

Bienaventurados aquellos a quienes el evangelio ha dado a conocer las inescrutables riquezas de Cristo. Él es esa perla de gran precio, en comparación con la cual todas las demás cosas valiosas que los hombres desean no valen nada. Sin Él somos pobres y miserables, aunque abundemos en toda clase de tesoros mundanos. Pero si le hemos hallado y descubierto la excelencia de su nombre, estamos en posesión de un tesoro que nos hace verdaderamente ricos, y tenemos razón para estar contentos con nuestra porción, aunque se nos prive de todo consuelo terrenal. Porque el Padre da gracia y gloria, aun la vida eterna, en su Hijo Jesucristo; y el que tiene al Hijo de Dios, tiene vida.

Oh alma mía, tú, como el mercader, has estado buscando buenas perlas y anhelando mirar aquí y allá en pos de la felicidad todos tus días. ¿Has sido al fin iluminada para percibir dónde se encuentran los verdaderos gozos? ¿Estarás entonces dispuesta a venderlo todo para ganar a Cristo y ser hallada en Él? Si hay algo que no estás dispuesta a dejar por su causa, no conoces su valor; no eres digna de Él. Renuncia a todo —de corazón, a la vez y para siempre—, y así recibe a Cristo, esa perla sin precio, como tuyo propio, y serás enriquecida para siempre.

Fuente y atribución

Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky

Título original: A Golden Treasury for the Children of God — January 31

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.

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