Alma mía, examínate esta mañana a la luz de este texto. Has recibido la Palabra con gozo; tus sentimientos han sido conmovidos y se ha formado una impresión viva; pero recuerda que recibir la Palabra en el oído es una cosa, y recibir a Jesús en lo más hondo del alma es otra muy distinta. El sentimiento superficial suele ir unido a la dureza interior del corazón, y una impresión viva de la Palabra no siempre es duradera.
En la parábola, la semilla en un caso cayó sobre un terreno con fondo rocoso, cubierto por una fina capa de tierra; cuando la semilla comenzó a echar raíces, su crecimiento hacia abajo fue estorbado por la dura piedra, y por ello gastó sus fuerzas en lanzar su verde brote hacia lo más alto que pudo; pero al carecer de humedad interior procedente del alimento de la raíz, se secó. ¿Es este mi caso? ¿He estado haciendo una buena apariencia en la carne, sin tener una vida interior correspondiente? El buen crecimiento se da hacia arriba y hacia abajo al mismo tiempo. ¿Estoy arraigado en sincera fidelidad y amor a Jesús? Si mi corazón permanece sin ablandar ni fecundar por la gracia, la buena semilla puede germinar por una temporada, pero al fin ha de secarse, pues no puede florecer en un corazón rocoso, duro y no santificado.
Temamos una piedad de crecimiento tan veloz y tan falto de constancia como la calabacera de Jonás; calculemos el costo de ser seguidor de Jesús, y sobre todo sintamos el poder de su Espíritu Santo, y entonces poseeremos una semilla permanente y duradera en el alma. Si mi mente permanece tan obstinada como por naturaleza, el sol de la prueba abrasará, y mi corazón duro ayudará a arrojar el calor con más fuerza sobre la semilla mal cubierta, y mi religión pronto morirá, y mi desesperación será terrible. Por tanto, oh celestial Sembrador, ara primero, y luego echa la verdad en mí, y deja que te rinda una mies abundante.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: January 11 — Morning
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.