¡Qué señal tan extraña esta con la que habrían de reconocer al Rey de gloria! Los pastores no lo hallarían vestido con ropas de púrpura, como el hijo de un príncipe, sino envuelto en pañales. No lo encontrarían en un palacio, sino en un establo, con un pesebre por cuna. ¿No resulta sorprendente que las mismas marcas y autenticaciones del carácter y la misión del Mesías, mediante las cuales estos pastores lo reconocieron al hallarlo, fueran precisamente estos testimonios de pobreza y humillación?
Esto nos revela cuán vacías son las marcas de grandeza que el mundo reconoce. Nadie esperaría identificar a la realeza terrenal mediante insignias como estas. Cuando Cristo vino, desdeñó todas las distinciones de rango con las que los hombres señalan la grandeza, y vistió en cambio las insignias de la pobreza y la humillación terrenales. ¿Acaso fue Él menos grande por no llevar el sello de honor que el mundo otorga?
La verdadera grandeza reside en el carácter, jamás en las circunstancias. No importa si no llevas corona: asegúrate de tener una cabeza digna de llevarla. No importa si no vistes ropas de púrpura: asegúrate de tener un corazón digno de la púrpura. No importa si no tienes un trono en el que sentarte: asegúrate de que tu vida sea regia en su propio carácter intrínseco, de modo que los hombres reconozcan al rey en ti, aunque trabajes en el campo o en la mina, o sirvas en el lugar más humilde.
Estas señales tan singulares nos hablan también de la simpatía de Cristo con las fases más humildes de la vida, con la gente más sencilla y más pobre. Nadie puede afirmar que Cristo nunca llegó a ellos. Si hubiera nacido en un palacio entre esplendores, el pueblo común jamás habría sentido que Él era su Salvador, como lo siente ahora. Cristo descendió y tocó la vida en su punto más bajo, para que no hubiera nadie a quien su misión de amor y gracia no pudiera alcanzar.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Strange Insignia
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.