Nada puede ser mayor afrenta ni mayor dolor para el Señor Jesús que ser traicionado por quienes profesan ser sus seguidores y dicen amarlo. Muchos son los ejemplos en los que Cristo es traicionado por quienes, bajo la forma de la piedad, combaten contra su poder.
Jesús dio aquí un ejemplo ilustre de su propia regla de hacer el bien a quienes nos odian, como después lo hizo de orar por quienes nos ultrajan. La naturaleza corrupta tuerce nuestra conducta hacia los extremos; debemos buscar la dirección del Señor antes de actuar en circunstancias difíciles.
Cristo estuvo dispuesto a esperar sus triunfos hasta que su guerra estuviera consumada, y nosotros debemos serlo también. Pero la hora y el poder de las tinieblas eran breves, y así serán siempre los triunfos de los impíos.
La caída de Pedro (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Luke 22:47-53
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.