«La religión que Dios nuestro Padre acepta como pura y sin mancha es esta: atender a los huérfanos y a las viudas en su aflicción, y conservarse sin mancha del mundo.» Santiago 1:27.
Muchas personas piensan que ser cristiano consiste en orar unos momentos por la mañana y por la noche, en leer uno o dos capítulos diarios de la Biblia y en asistir a la iglesia el domingo. Estos deberes son importantes como medios de gracia, pero no son la religión que salva.
La verdadera religión es vivir los principios del cristianismo en la vida cotidiana de la semana. Es incorporar la Biblia, las oraciones y los cultos en el pensamiento, en la conducta y en el carácter. No debemos partir nuestra vida en dos, llamando a una parte secular y rigiéndola por un conjunto de principios, y considerando la otra parte como sagrada, gobernada por otra serie de reglas. Toda la vida ha de volverse religiosa, en el sentido de que todo debe hacerse de tal manera que agrade a Dios, bajo la dirección de su consejo.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: RELIGION IN COMMON LIFE
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.