Porciones diarias

La vida eterna que ya llevamos en el pecho

Bienaventuranza inagotable es poseer vida eterna; el verdadero Dios no sólo la da, él mismo es la vida, y si nos ha vivificado, ya llevamos en el pecho esa vida.

¡Oh, la bienaventuranza, que la misma eternidad no podrá agotar jamás, de poseer la vida eterna! Hay para mi mente algo singularmente bendito en la expresión "vida eterna" que no puedo dejar de detenerme en ella. ¡Cómo el pensamiento y el sentimiento de ella ensanchan el pecho! Comparada con ella, ¡cuán pobre, baja y vil es nuestra vida temporal y todas sus preocupaciones, el breve tramo que Dios nos ha asignado aquí abajo! Y observen cómo el apóstol Juan dirige nuestro ojo al verdadero Dios como siendo él mismo la vida eterna. El no es sólo el Dador, el Manantial, el Sujeto, el Objeto de ella: él mismo lo es todo. ¡Oh, si él ha vivificado nuestras almas con su Espíritu y gracia, llevamos ahora, aun ahora, vida eterna en nuestro pecho!

Pero ¿cómo sabremos que tenemos vida eterna?, podrán preguntar. ¿Cómo sabemos que tenemos vida natural? Por una conciencia interior de que estamos vivos; por el pulso que late, los pulmones que respiran, el ojo que ve, el oído que oye, la lengua que habla, las manos que sienten, por el tibio fluir de la sangre por nuestras venas, por los pensamientos que van y vienen por nuestra mente. De manera semejante conocemos la posesión de vida espiritual por una conciencia interior de ella y por sus actos internos. Y como donde hay vida espiritual hay vida eterna, al sentir los brotes, los manantios, los movimientos variados de esta vida espiritual en nuestro pecho, tenemos un testimonio de que tenemos también vida eterna; que esta vida eterna está en el Hijo de Dios, y del Hijo de Dios ha sido comunicada a nuestras almas.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: March 11

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura