"Así que no fijamos los ojos en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque lo que se ve es temporal, pero lo que no se ve es eterno." 2 Corintios 4:18
Jesús se apareció a María después de haber vuelto de la muerte; sin embargo, la muerte no había extinguido ni un solo destello de su resplandor. La resurrección fue un tipo y una profecía de la futura resurrección de todos los que creen en Él y duermen en Él. Nos muestra, por tanto, que la muerte no significa destrucción ni es el fin de la vida. Es apenas un incidente, una experiencia, y la vida continúa después sin pérdida ni menoscabo.
Deberíamos procurar aprender esta bendita verdad. No vale la pena vivir una vida que se limita al pequeño horizonte de la tierra y no se proyecta hacia la inmortalidad. En realidad, no empezamos a vivir de verdad hasta que vivimos para la inmortalidad.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: THE LIFE THAT LASTS
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.