Que leamos los tiernos desbordamientos de tu corazón hacia nosotros.
Nos has hecho tu heredad favorecida, el jardín de tus delicias escogidas. Nos has lavado de toda nuestra inmundicia. Nos has cubierto con el manto inmaculado de tu justicia. Nos has adornado con las glorias de tu pura obediencia.
¡Qué más se pudo hacer por tu viña — que no hayas hecho por nosotros! Nos has amado más que tu propia vida. Con amor nos has atraído. Perdonas nuestras transgresiones diarias y de cada hora. Ninguna de nuestras provocaciones pecaminosas nos separa de tu compasión. Nunca nos dejarás ni nos abandonarás. Nos preservas hasta que lleguemos con seguridad al cielo de los cielos, y nos sentemos junto a ti en tu trono glorioso.
Ahora saldremos a nuestra obra asignada, caminando a tu lado, apoyados en tu brazo, manteniendo dulce conversación contigo. Seamos como la sal de la tierra — una bendición para todos los que nos rodean.
Fuente y atribución
Autor original: Henry Law
Título original: Family Prayers — Excerpt 9
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Henry Law, publicado originalmente en Grace Gems.