La aflicción en su hogar llevó a este hombre a Cristo. Quizás jamás habría ido a Él de no haber sido por la enfermedad de su hijo. Muchos de los que en otros tiempos acudían a Cristo eran impulsados por la angustia de su corazón. Lo intentaban todo primero, y solo cuando todo lo demás fallaba, corrían presurosos a Jesús.
Lo mismo sucede en nuestros días. Muchas personas que nunca habían orado se han puesto de rodillas junto a la cama de sus hijos enfermos y moribundos, clamando a Dios por ellos. Muchos han sido conducidos a Dios por primera vez por sus propias tribulaciones. No fue sino hasta que el hijo pródigo se halló en gran pobreza, y todo recurso se hubo agotado, que dijo que se levantaría e iría a su padre. Muchos pecadores nunca piensan en Cristo hasta que se hallan en desesperación bajo el peso de su culpa. No es hasta que ven la tempestad de la ira formarse que buscan refugio en la cruz. Mas ¡qué consuelo saber que, aun yendo tan tarde al Salvador, Él no rechaza ni echa fuera a los que a Él se acercan!
Deberíamos recordar siempre que, cuando cualquier prueba llega a nosotros, sea cual fuere su otro propósito, ciertamente está destinada a enviarnos de nuevo a Cristo. Tal vez nos hemos apartado de Él, o nos hemos vuelto descuidados, o hemos perdido nuestro primer amor. La aflicción que nos toca es la mano misericordiosa de Dios puesta sobre nosotros, para conducirnos de vuelta a nuestro lugar de seguridad y bienaventuranza a Su lado.
Un hombre viajaba y tenía hambre, pero no sabía dónde ir para encontrar alimento. Se levantó de repente una tormenta violenta que lo obligó a buscar refugio. Al cobijarse bajo un árbol, encontró no solo amparo, sino también comida, pues la tormenta derribó de las ramas frutos que calmaron su hambre. ¡Aquellos a quienes la aflicción conduce a Cristo también hallan, a la vez, refugio contra la tempestad y alimento para sus anhelos!
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Trials Leading us to Christ
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.