Cuando la vida de la gracia comienza por primera vez en el alma, nos acercamos a Dios, ciertamente, pero con gran temor y temblor. El alma consciente de su culpa, y humillada por ella, queda sobrecogida por la solemnidad de su posición; es lanzada al polvo por el sentido de la grandeza de Jehová, en cuya presencia se halla. Con sincera vergüenza toma el último lugar. Pero, en la vida posterior, a medida que el cristiano crece en la gracia, aunque nunca olvidará la solemnidad de su posición ni perderá aquel santo temor que debe envolver al hombre agradecido cuando se halla en la presencia del Dios que puede crear o destruir, sin embargo su temor queda despojado de todo su terror: se convierte en una santa reverencia, y ya no en un pavor abrumador.
Es llamado a subir más arriba, a un acceso mayor a Dios en Cristo Jesús. Entonces el hombre de Dios, caminando en medio de los esplendores de la Deidad, y cubriendo su rostro como los gloriosos querubines, con esas dos alas, la sangre y la justicia de Jesucristo, se acercará al trono, reverente y postrado en espíritu. Y al ver allí a un Dios de amor, de bondad y de misericordia, más bien percibirá el carácter pactual de Dios que Su Deidad absoluta. Verá en Dios más bien Su bondad que Su grandeza; y más de Su amor que de Su majestad. Entonces el alma, postrándose aún tan humildemente como antes, gozará de una más sagrada libertad de intercesión. Pues mientras yace postrada ante la gloria del Dios infinito, será sostenida por la refrescante conciencia de hallarse en la presencia de una misericordia sin límites y de un amor infinito, y por la certeza de su aceptación «en el Amado».
Así, pues, se insta al creyente a subir más arriba, y se le capacita para ejercer el privilegio de gozarse en Dios y de acercarse a Él con santa confianza, diciendo: «¡Abba, Padre!»
«Así vayamos de poder en poder,
Y crezcamos cada día en gracia,
Hasta que, formados al fin a tu imagen,
Veamos tu rostro cara a cara.»
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: December 23 — Morning
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.