El año devocional de Miller

Llevar la luz de un corazón puro y santo

Un candelero sugiere luz, y todo cristiano ha de ser portador de luz. El mundo está oscuro y nosotros debemos derramar luz en su tiniebla, pues un corazón puro y santo hace resplandecer la vida.

Un candelero sugiere luz. Todo cristiano debería ser portador de luz. Dios quiere que brillemos. El mundo está oscuro, y nosotros hemos de derramar luz en su oscuridad. Nuestro carácter debe resplandecer, lo cual, dicho con sencillez, significa que debemos ser santos.

Ser santo es, ante todo, ser puro de corazón. Una niña dijo que su bienaventuranza favorita era la del corazón puro, porque si tenía esa bendición tendría también todas las demás. Un corazón puro, santo y amoroso hará que una vida brille. «Dios es amor», y somos semejantes a Dios en la medida en que somos amantes. Eso significa amor a Dios primero y después amor a todos los hombres. Por ello hemos de ser obedientes, confiados y reverentes hacia Dios, y amables, desinteresados, pacientes, atentos y serviciales hacia los hombres.

Comprobaremos que no siempre es fácil brillar con la luz del amor. La vela se gasta, se consume, al brillar. También la vida. Cuesta ser desinteresado, paciente, atento y útil. Hemos de perdonar, soportar las ofensas con dulzura, negarnos a nosotros mismos y hacer sacrificios personales continuamente, para ser amables, pacientes y bondadosos cuando otros nos tratan con rudeza. Cuesta brillar; sin embargo, hemos de brillar. Cristo entregó su vida bendita para ser consumida en el candelero del amor divino y alumbrar al mundo.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - September 10

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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