Hay muchas veces en la vida de la mayoría de las personas en las que este fragmento de lección debería ser inspirador y útil. Los hombres son llamados a realizar alguna obra para Dios, y sus recursos de fuerza parecen del todo insuficientes. Contemplan el pequeño comienzo o la condición desfavorable y dicen que jamás podrán hacer la obra ni alcanzar el resultado esperado. Casi todos los comienzos de las cosas buenas son pequeños. La iglesia cristiana comenzó con dos seguidores. Todos los esfuerzos misioneros tuvieron un comienzo muy poco prometedor.
Lo mismo ocurre en nuestra vida individual. Nos parece que nunca podremos lograr nada digno con nuestras débiles fuerzas. Pero la Palabra de Dios resuena: «Esforzaos y trabajad, porque yo estoy con vosotros». Dios nunca nos da un deber sin proponerse ayudarnos con su presencia y su fuerza, de modo que no necesitamos fracasar en él. Si perdemos el ánimo y dejamos caer las manos en la ociosidad, nada saldrá de aquel pequeño comienzo, y el propósito de Dios fracasará en nuestras manos por nuestra propia falta de diligencia. Pero si cumplimos todo nuestro deber, el fin será bendición y éxito.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - September 11
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.