Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

Luzes ocultas que deben brillar para Cristo

Cristo enciende a sus seguidores como lámparas para que brillen en el mundo. Sin embargo, muchos ocultan su luz bajo la timidez, el falso pudor o una vida inconsistente, impidiendo que su fe ilumine a quienes les rodean.

Nadie pensaría en hacer semejante cosa. Las personas siempre colocan una lámpara donde dará la mayor claridad. Sería muy absurdo cubrirla de modo que sus rayos no pudieran derramarse alrededor. Sin embargo, eso es precisamente lo que muchísimas personas hacen con su vida cristiana. Es una figura muy impactante la que nuestro Señor usa al describir a los cristianos. Los llama luces, lámparas, velas, que Él enciende con el fuego de su propia vida cuando creen en Él. Hay mucha diferencia en el resplandor de la luz entre distintos creyentes. Algunos son apenas pequeñas velas; otros son grandes luces. Pero incluso una vela hace un poco más luminoso el lugar donde arde.

El punto de la enseñanza de nuestro Señor aquí es que la luz no debe esconderse ni cubrirse, sino permitirse brillar. Con todo, algunas personas efectivamente ponen su vela debajo de un cajón. La llevan de tal manera que nunca da luz a otros. A veces la esconden bajo una modestia o humildad imaginarias. No quieren "darse a notar", pues les parecería presuntuoso.

A veces es el "cajón" de la timidez o la vergüenza bajo el cual ocultan su luz. Uno no logra levantarse para decir una palabra en la reunión de oración; otro ni siquiera puede dirigir el culto familiar en medio de su propia casa; otro no se anima a hablar con un vecino acerca de su alma; otro no se atreve a ponerse de pie para confesar públicamente a Cristo ante el mundo; otro no se decide a visitar a una familia pobre o a un enfermo, ni a ofrecer consuelo a quien está en aflicción; todo porque son "demasiado tímidos".

Otros, por su parte, esconden su luz bajo una vida muy imperfecta. Sus defectos oscurecen la luz del conocimiento religioso que poseen, así como un tubo de cristal sucio opaca el resplandor de una lámpara. ¡Hay muchísimas luces escondidas debajo de cajones, que deberían estar brillando con algún propósito!

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Hidden Lights

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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