Mañana y noche

Medita en el Promisor para gustar la dulzura de sus promesas

Para experimentar el valor de las promesas, medita en ellas y recíbelas como palabra de un Dios verdadero, inmutable, poderoso y sabio, que nunca falta ni se retracta.

Si quieres conocer experimentalmente lo precioso de las promesas y disfrutarlas en tu propio corazón, debes meditar mucho en ellas. Hay promesas que son como uvas en el lagar: si las pisas, el jugo fluirá. Mientras meditas en ellas, la bendición que buscas llegará imperceptiblemente a ti. Muchos cristianos que han tenido sed de la promesa han hallado que el favor que ella aseguraba destilaba suavemente en su alma, aun mientras consideraba el registro divino; y se han regocijado de haber sido llevados a acercar la promesa a su corazón.

Pero además de meditar en las promesas, procura en tu alma recibirlas como las mismísimas palabras de Dios. Habla así a tu alma: «Si se tratara de la promesa de un hombre, yo consideraría cuidadosamente la capacidad y el carácter de quien se ha comprometido conmigo. Así con la promesa de Dios: mi mirada no debe fijarse tanto en la grandeza de la promesa, lo cual podría abrumarme, como en la grandeza del que promete, lo cual me animará.

Alma mía, es Dios, tu propio Dios, el Dios que no puede mentir, quien te habla. Esta su Palabra que ahora consideras, es tan verdadera como su propia existencia.

Él es un Dios inmutable. No ha alterado lo que ha salido de su boca, ni ha retirado una sola frase de consuelo.

Tampoco le falta poder; es el Dios que hizo los cielos y la tierra quien ha hablado así.

Ni puede fallar en sabiduría respecto al momento de otorgar los favores, pues sabe cuándo es mejor dar y cuándo es mejor retener.

Por tanto, siendo palabra de un Dios tan verdadero, tan inmutable, tan poderoso y tan sabio, yo quiero y debo creer la promesa.»

Si así meditamos en las promesas y consideramos al que promete, experimentaremos su dulzura y obtendremos su cumplimiento.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: July 27 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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