«Mi alma desfallece por tu salvación… Mi vida está continuamente en mi mano… Susténtame conforme a tu palabra, para que viva; y no permitas que sea avergonzado de mi esperanza… Mírame y ten misericordia de mí, como es tu costumbre con los que aman tu nombre.» Salmo 119:81, 109, 116, 132
Oh Señor, amo tu nombre, ya que eres llamado misericordioso, clemente, paciente y aun el Señor nuestra Justicia. No dependo de nada propio, sino que me lanzo enteramente sobre tu gracia libre y tu justicia, que son lo único que me conservan en paz. Sin ti soy ignorante y débil; y siendo Satanás tan malvado como astuto, ¿qué sería de mí si no fuera guardado y preservado por ti? Tu nombre es una torre fuerte; los justos entran allí y están a salvo; allí permíteme habitar también continuamente, y así estaré seguro de todo adversario. Allí habitaré en paz, bajo la sombra de las alas del Todopoderoso. Anhelo, desfallezco por experimentar tu poder libertador. ¡Oh, líbrame del poder del pecado, de los asaltos de Satanás y de la influencia de este mundo malo! Líbrame a menudo, líbrame cada día, y a mi última hora que mi liberación sea señalada y completa. Entonces podré ser libre de culpa, temor y tentación, y se me conceda una entrada abundante en tu reino celestial.
Los brazos del eterno amor
bajo mi alma están puestos;
y sobre la Roca de los siglos
mis resbaladizos pasos firmes.
Satanás puede desatar su agudo encono,
y rugir todas sus legiones;
la misericordia todopoderosa guarda mi vida,
y limita su furioso poder.
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — July 22
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.