Mañana y noche

Mi luz, mi salvación, mi fortaleza: ¿de quién temeré?

El Señor no solo da luz y salvación, sino que él mismo es luz y salvación; por eso el creyente puede desafiar todo temor presente y futuro.

He aquí un interés personal: «mi luz», «mi salvación»; el alma está segura de ello y, por tanto, lo declara con valentía. En el alma, en el nuevo nacimiento, se derrama la luz divina como precursora de la salvación; donde no hay suficiente luz para revelar nuestra propia oscuridad y hacernos anhelar al Señor Jesús, no hay evidencia de salvación. Después de la conversión, nuestro Dios es nuestro gozo, consuelo, guía, maestro y, en todo sentido, nuestra luz: Él es luz dentro, luz alrededor, luz reflejada desde nosotros y luz que nos será revelada.

Nótese que no se dice meramente que el Señor da luz, sino que Él es luz; ni que da salvación, sino que Él es salvación. Quien, pues, por la fe ha echado mano de Dios, tiene todas las bendiciones del pacto en su posesión. Asegurado esto como un hecho, el argumento que se desprende de ello se expone en forma de pregunta: «¿De quién temeré?» Una pregunta que es su propia respuesta. Los poderes de las tinieblas no han de ser temidos, pues el Señor, nuestra luz, los destruye; y la condenación del infierno no ha de ser temida por nosotros, pues el Señor es nuestra salvación.

Este es un desafío muy distinto del de aquel jactancioso Goliat, pues se apoya, no en el vanidoso vigor de un brazo de carne, sino en el poder real del omnipotente YO SOY.

«El Señor es la fortaleza de mi vida.» He aquí un tercer calificativo encendido, para mostrar que la esperanza del escritor estaba sujeta con un cordón de tres dobleces que no podía romperse. Bien podemos acumular palabras de alabanza donde el Señor prodiga hechos de gracia. Nuestra vida deriva toda su fuerza de Dios; y si Él se digna hacernos fuertes, no podemos ser debilitados por todas las maquinaciones del adversario.

«¿De quién me asustaré?» La osada pregunta mira hacia el futuro lo mismo que hacia el presente. «Si Dios es por nosotros», ¿quién puede estar contra nosotros, ya ahora o en el tiempo por venir?

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: June 16 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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