Con humildad penitente,
A ti por misericordia clamamos.
Por tu propio amor te rogamos,
¡Oh, escucha nuestra oración!
Por Aquel que por nuestros pecados sangró,
¡Perdónanos, oh Padre, perdona!
Reanima nuestras mentes abatidas
Con lluvias de rocío celestial;
A corazones de piedra da corazones de carne;
Renuévanos, Señor, renuévanos.
Consuélanos y haznos íntegros,
Con la gracia de tu libre Espíritu;
Alza, oh Señor, sobre nuestra alma,
El resplandor de tu rostro.
Oblíganos a aborrecer
Los pecados que le hicieron doler,
Y a no tentar más al Espíritu
A que abandone nuestros corazones ingratos.
Haznos, oh Señor, pisar
El sendero que Jesús pisó,
Que le condujo desde la tierra en triunfo
Hasta la diestra de Dios.
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Mi espíritu en tu cuidado,
Salvador bendito, reposa;
No me dejarás caer en desesperación,
Pues tú eres amor divino.
En ti mi fe se ha sostenido,
En ti reposo en calma;
Sé que eres justo, sé que eres bueno,
Y juzgo tu elección la mejor.
Cualesquiera que sean los sucesos,
Tu voluntad todos cumplen;
Bajo tus alas me esconderé seguro,
Sin temer la tormenta que viene.
Que el bien o el mal sobrevengan,
Ha de ser bueno para mí;
Seguro de tenerte a ti en todo,
Y de tenerlo todo en ti.
—H. F. Lyte
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: HELP AND DELIVERANCE — Parte 3
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.