Porciones diarias

Ninguna condenación para los que están en Cristo

No hay declaración más bendita en toda la palabra de verdad. Es la corona del jubileo del evangelio: para los que están en Cristo Jesús, la condenación que aterra a la conciencia ha quedado del todo quitada.

No hay declaración más bendita que esta en toda la palabra de verdad. Es la nota más dulce que suena la trompeta del evangelio, pues es la misma corona de todo el jubileo. ¿No es la condenación la gota más amarga del cálculo del temblor, la nota más helada y penetrante de aquella trompeta terrible que sonó tan largo y tan fuerte desde la cumbre ardiendo del Sinaí que todo el pueblo en el campamento temblaba? La condenación es la ejecución final de la justa ley de Dios y lleva consigo todo lo que arma de aguijón a la muerte y de terror al sepulcro. La aprensión de esto, el temor y pavor de ser desterrado para siempre de la presencia de Dios, de perderse sin remedio, de hundirse bajo la indignación abrasadora del que es fuego consumidor, ha llenado miles de corazones de horror. Y así debe ser mientras la ley hable en sus truenos, mientras la conciencia repita su veredicto y mientras la ira de Dios arda hasta el infierno más bajo.

¡Oh la bienaventuranza, pues, de esa palabra de gracia y verdad, digna de ser sonada por cielo y tierra con la voz de querubines y serafines: "Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús!"

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: July 8

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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