«He leído de un hombre devoto que, estando un año sin ninguna prueba, clamó: ¡Señor! Me has olvidado, y durante un año entero no me has señalado prueba.»
No recomendaríamos a ninguno de nuestros lectores unirse a esta devota pero equivocada expresión. Debemos tenerlo todo por gozo cuando caemos en diversas pruebas; pero, al mismo tiempo, debemos dar gracias si no caemos en ellas. Si una cruz nos es impuesta, tomémosla con alegría. Pero sería locura fabricar una cruz para nosotros, o salir de nuestro camino para buscarla. ¡Debe ser un niño muy necio el que ruega que lo azoten! «No nos metas en tentación» es una oración de la propia enseñanza de nuestro Señor, y preferimos atenernos a ella, antes que seguir a este hombre devoto en lo que se lee muy parecido a una oración por la tentación.
Los que claman por el castigo tendrán suficiente de él antes de que todo acabe. Sea nuestro dejar nuestras correcciones y pruebas en las manos del Señor, y nunca seamos tan insensatos como para desear más pruebas de las que su infinita sabiduría nos señala.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: He must be a very foolish child, who begs to be whipped!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.