«...antes que con nosotros sobre la tierra!»
Pensemos en el maravilloso provecho que nos reporta esta partida de nuestro amadísimo Señor.
Él aboga en el lugar de autoridad: ¡qué enriquecimiento para nosotros tener un Intercesor en el trono de la gracia, por medio de quien toda oración verdadera es aceptada!
Él gobierna en el asiento del imperio, disponiendo todas las providencias para el éxito de su pueblo: ¡qué ganancia tener a nuestra Cabeza y Guía levantado sobre todo principado y potestad!
Él prepara un lugar para su pueblo: ¡qué bendición tener tal Precursor, Representante y Preparador!
Además, por su partida hemos recibido el Espíritu Santo, ¡de cuyo valor divino, qué pluma podrá escribir! Él está con nosotros y en nosotros: nuestro Instructor, Vivificador, Purificador y Consolador.
Aun por estos pocos puntos, somos grandes ganadores con la ausencia corporal de Cristo; pero hay mucho más. Si nuestro Señor juzgó que era necesario que Él se fuera, consolémonos, por tanto, en su presente ausencia corporal de nosotros, «hasta que apunte el día y huyan las sombras».
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: It is better for us that Christ should be in Heaven
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.