El parentesco tiene sus obligaciones. Los rubenitas y gaditas habrían sido poco fraternalles si hubieran reclamado la tierra conquistada y hubieran dejado al resto del pueblo pelear solo por sus porciones. Hemos recibido mucho mediante los esfuerzos y sufrimientos de los santos en años pasados, y si no hacemos algún retorno a la iglesia de Cristo dándole nuestras mejores energías, somos indignos de ser contados en sus filas. Otros combaten varonilmente los errores del tiempo, o excavan a los que perecen de entre las ruinas de la caída, y si cruzamos los brazos en la ociosidad, conviene que seamos advertidos, no sea que la maldición de Meroz caiga sobre nosotros.
El Señor de la viña dice: "¿Por qué estáis aquí ociosos todo el día?" ¿Cuál es la excusa del ocioso? El servicio personal de Jesús es tanto más el deber de todos, porque algunos lo prestan gozosa y abundantemente. Las fatigas de los misioneros dedicados y los ministros fervientes nos avergüenzan, si nos sentamos inmóviles en la indolencia.
Rehuir la prueba es la tentación de los que están tranquilos en Sion; escaparían con gusto de la cruz, ¡y, sin embargo, llevar la corona! Para ellos la pregunta para la meditación de esta noche es muy aplicable. Si los más preciosos son probados en el fuego, ¿vamos nosotros a escapar del crisol? Si el diamante debe ser pulido en la rueda, ¿seremos nosotros perfeccionados sin sufrimiento? ¿Quién ha mandado al viento que deje de soplar porque nuestro barco está en alta mar? ¿Por qué habríamos de ser tratados mejor que nuestro Señor? El primogénito sintió la vara, ¿y por qué no los hermanos menores? Es un orgullo cobarde el que escogería una almohada mullida y un lecho de seda para un soldado de la cruz. Mucho más sabio es aquel que, habiendo resignado primero a la voluntad divina, crece por la energía de la gracia hasta complacerse en ella, y así aprende a recoger lirios al pie de la cruz, y, como Sansón, a hallar miel en el león.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: August 5 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.