Flores de un jardín puritano

Nuestra vida cristiana es una paradoja

El creyente conoce a la vez un gozo inefable y una agonía inenarrable, donde el cielo y el infierno parecen encontrarse en una misma experiencia espiritual.

«Así como muchas veces el sol brilla cuando la lluvia cesa, así puede haber en el alma una mezcla de regocijo espiritual y santo lamento. Puede haber un profundo sentido del amor de Dios, y aun así un lamento por los vestigios de corrupción.»

Todas las personas espirituales lo entienden. Los inexpertos preguntan cómo puede un hombre estar «afligido, pero siempre regocijándose». Pero esto no es ningún enigma para un cristiano. ¡Nuestra vida es una paradoja! En ninguna otra parte del mundo hay un sol tan espléndido de deleite como el que disfrutamos, ni jamás una lluvia como la que empapa nuestros goces.

A veces parece como si el cielo y el infierno se encontraran en nuestra experiencia.

Nuestro es un gozo indecible, y sin embargo una agonía inenarrable.

Nos elevamos a las regiones celestiales en Cristo, ¡y nos hundimos en el abismo en nosotros mismos!

Quienes han visto...

fuego ardiendo sobre el mar,

árboles viviendo y floreciendo sobre una roca,

plumas volando contra el viento,

y palomas venciendo águilas...

han comenzado a contemplar una lista de maravillas, todas las cuales se encuentran dentro del creyente, y muchas más de igual o mayor singularidad.

Señor, cuando mi propia experiencia me desconcierte, que me consuele el pensamiento de que a Ti no te desconcierta. Lo que ahora no sé, Tú has prometido hacerlo que sepa después; y allí lo dejo.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Our life is a paradox!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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