El creyente no solo está plenamente asegurado por la fe de que hay otra vida, feliz, después de que ésta termine, sino que tiene buena esperanza, por la gracia, del cielo como morada, lugar de descanso y refugio. En la casa de nuestro Padre hay muchas mansiones, cuyo constructor y hacedor es Dios. La dicha del estado futuro es lo que Dios ha preparado para los que le aman: habitaciones eternas, no semejantes a los tabernáculos terrenales, las pobres cabañas de barro en que ahora habitan nuestras almas; que se van desmoronando y decayendo, cuyos cimientos están en el polvo. El cuerpo de carne es una carga pesada, y las calamidades de la vida son un peso abrumador. Pero los creyentes gimen, agobiados por un cuerpo de pecado, y a causa de las muchas corrupciones que aún permanecen y rugen dentro de ellos. La muerte nos despojará del vestido de carne y de todos los consuelos de la vida, así como pondrá fin a todos nuestros males aquí abajo. Pero las almas creyentes serán vestidas con ropas de alabanza, con vestiduras de justicia y de gloria. Las gracias y consuelos presentes del Espíritu son arras de la gracia y el consuelo eternos. Y aunque Dios está con nosotros aquí, por su Espíritu y en sus ordenanzas, no obstante aún no estamos con él como esperamos estarlo. La fe es para este mundo, y la vista es para el otro mundo. Es nuestro deber, y será nuestro interés, andar por fe, hasta que vivamos por vista. Esto muestra con claridad la dicha que habrán de gozar las almas de los creyentes cuando estén ausentes del cuerpo, y donde Jesús manifiesta su gloriosa presencia. Estamos relacionados con el cuerpo y con el Señor; cada uno reclama una parte en nosotros. ¡Pero cuánto más poderosamente ruega el Señor por tener el alma del creyente estrechamente unida a sí mismo! Eres una de las almas que yo he amado y escogido; una de las que me han sido dadas. ¡Qué es la muerte, como objeto de temor, comparada con estar ausentes del Señor!
Esto le estimula al celo. Las razones por las que se halla afectado de celo por los corintios (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — 2 Corinthians 5:1-8
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.