Porciones diarias

Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor

Solo el pueblo de Dios enseñado por el Espíritu sabe lo que es elaborar su salvación. Cuando un hombre conoce su corazón engañoso y la estrechez del camino, teme ser engañado y trabaja con temor y temblor delante del ojo escudriñador de Dios.

Solo el pueblo de Dios, bajo las enseñanzas del Espíritu, sabe lo que es «ocuparse en su propia salvación». Y todos los que la elaboran la elaborarán «con temor y temblor». Pues cuando un hombre es enseñado por Dios para conocer lo que es; cuando siente qué corazón tan engañoso lleva en su pecho; cuando se le abren los diversos lazos, tentaciones y corrupciones que le rodean cada día; cuando conoce y siente lo arruinado que es en sí mismo, entonces empieza a temer y temblar de verse condenado al fin. No puede ir con descaro y descuido sin «enderezar las sendas para sus pies», sin «examinarse a sí mismo para ver si está en la fe».

Y siempre que se le abre al hombre su corazón tan terriblemente engañoso; siempre que se desenmascara la vaciedad de una profesión vacía; siempre que siente cuán estrecha es la senda, cuán angosto el camino y cuán pocos son los que la hallan; siempre que es llevado a ver lo fácilmente que un hombre es engañado y cuán ciertamente será engañado si Dios no le enseña de modo especial; siempre que un hombre llega a este punto, a ver qué cosa tan rara, sagrada y espiritual es la religión, que Dios mismo es autor y consumador de ella en la conciencia y que un hombre no tiene más religión que la que Dios se digna darle y no puede trabajar ni un grano en su propia alma; cuando se mantiene en este terreno solemne y empieza a elaborar lo que Dios obra en él, siempre será «con temor y temblor»; con algún «temor» de ser engañado, hasta que Dios le asegure con sus propios labios benditos que no está deludido; y «con temblor», sabiendo que está en la presencia inmediata de Dios y bajo su ojo escudriñador del corazón.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: June 14

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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