Que estos milagros son obrados por el poder del evangelio queda claro por las palabras que los preceden: He aquí que vuestro Dios vendrá con venganza, con retribución de Dios; él vendrá y os salvará. ¿Y cómo viene Dios a salvar sino en el evangelio, haciéndolo su poder para salvación? Si repasas tu experiencia, verás que uno de los primeros efectos del poder del evangelio sobre tu corazón fue abrir tus oídos para recibirlo como un mensaje de Dios. Cuando, por ejemplo, fuiste traído bajo su sonido y comenzaste a entender y sentir lo que oías, ¿no se te dieron, por así decirlo, oídos nuevos para oírlo y un corazón nuevo para recibirlo? ¿No fueron días memorables aquellos en que primero oíste el sonido gozoso de la salvación por libre gracia, cuando dejó caer en tu alma esa nueva bienaventurada que hizo estremecer tu corazón de gozo inefable? Dios estaba entonces circuncidando tu oído, destapándolo, y conduciendo el evangelio a tu corazón por medio de él, porque la fe viene por el oír, y el oír por la palabra de Dios.
Apenas oigan de mí, dice el Señor en profecía, me obedecerán; los extraños se me someterán. Aquel evangelio que era muerte para otros fue vida para ti; y aquel mensaje ante el cual quizá otros rechinaban los dientes entró en tu corazón con dulzura indescriptible, como la misma voz de Dios a tu alma.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: March 29
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.