En vez de culpar a Dios bajo nuestras pruebas, abramos nuestros oídos y nuestro corazón para aprender lo que él nos enseña por medio de ellas. Y si los hombres gobernarán sus lenguas, han de gobernar sus pasiones. Lo peor que podemos llevar a cualquier disputa es la ira. Aquí hay una exhortación a deponer, y a echar lejos como vestido inmundo, todas las prácticas pecaminosas. Esto debe alcanzar a los pecados de pensamiento y afecto, así como a los de palabra y práctica; a todo lo corrupto y pecaminoso. Debemos entregarnos a la palabra de Dios con mentes humildes y enseñables, dispuestos a oír de nuestras faltas, recibiéndolo no solo con paciencia, sino con gratitud. El designio de la palabra de Dios es hacernos sabios para la salvación; y quienes se proponen fines mezquinos o bajos al asistir a ella, deshonran el evangelio y frustran a sus propias almas.
Y de vivir conforme a ella (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — James 1:19-21
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.