Si me topo con un niño que ha perdido su moneda
«El siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos.» 2 Timoteo 2:24
El biógrafo de John Newton escribe: «Cuando el señor Newton se trasladó a Londres, siendo de la disposición más amistosa y generosa, su casa estuvo abierta a cristianos de toda condición social y denominación eclesial. Allí, como un padre entre sus hijos, solía recibir, alentar e instruir a sus amigos. Allá también los pobres, los afligidos y los tentados hallaban un asilo y una simpatía que difícilmente podían encontrar, en igual medida, en cualquier otro lugar. A veces todo su día transcurría de manera tan benéfica, que se le hallaba tanto regocijándose con los que se regocijaban como, literalmente, llorando con los que lloraban.»
«Recuerdo haberle oído decir: "Veo en este mundo dos montones: el de la felicidad humana y el de la miseria humana. Si puedo tomar siquiera el fragmento más pequeño de un montón y añadirlo al otro, estaré satisfecho. Al ir de camino a casa, si me topo con un niño que ha perdido su moneda, y si, dándole otra moneda, puedo enjugar sus lágrimas, siento que he hecho algo. Ciertamente me alegraría hacer cosas mayores, pero no descuidaré estos pequeños actos de bondad."»
«Por tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, vestíos de entrañable afecto, de bondad, de humildad, de mansedumbre y de paciencia.» Colosenses 3:12
Fuente y atribución
Autor original: John Newton
Título original: John Newton choice excerpts — 213
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Newton, publicado originalmente en Grace Gems.